Uno de los pilares básicos de la energía renovable es la eficiencia energética. En la medida que se invierte en ella, disminuyen los costes de generación y ello supone un ahorro directo al bolsillo del consumidor.

Actualmente se ha establecido la obligatoriedad de un certificado de eficiencia energética para todo aquel inmueble que vaya a ser vendido o alquilado. Para la expedición de este certificado, se procede al estudio de diferentes parámetros dentro de la vivienda-local, tales como: envolvente del edificio, origen de la electricidad consumida, tipo de calentamiento de agua, etc.